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domingo, 10 de febrero de 2013

Que es meditar y que no

No es…
La meditación no es una religión.
La meditación no es un acto de fe.
La meditación no es algo misterioso.
La meditación no es para unos pocos.
...
El objetivo de la meditación no es relajarse.
La meditación no busca llegar a una experiencia metafísica.
Meditar no es separar mente y cuerpo.
...
La meditación no te cura de nada.
La meditación no es la solución.
Ni tampoco es la respuesta.
...
No meditas para sentir.
No meditas para no sentir.
No meditas para recordar.
No meditas para pensar.
No meditas para hacer méritos.
...
 Meditar no es huir del mundo.
La meditación no es adormecerse.
La meditación no es apartarse y dejar de actuar.
La meditación no es conformarse.
ni luchar contigo mismo, para aplacar tus pasiones.

Sí es…
Meditar es ver.
Meditar es parar un momento.
Meditar es darte cuenta de que ya eres feliz.
Meditar es darte cuenta de que ya estás en paz.
...
La meditación es un experimento  de observación de la conducta y la conciencia humana.
La meditación es un entrenamiento de la mente.
Meditar es observar: Observación del cuerpo, de la mente  y de las sensaciones.
...
Meditar es no juzgar lo que ves, piensas y sientes cuando estás meditando. (No es ¿por qué yo? ¿por qué a mi? ¿qué es eso que siento? ¿Por qué soy así? )
Es mirar cómo llegan y desaparecen sensaciones, pensamientos y dolores.
Es aceptar la impermanencia de todos los fenómenos.
...
Meditación es alta concentración, atención plena.
Estar muy atentos en este momento.
...
Meditación es quietud.
Meditación es respiración.
Aquí y ahora.
...
La meditación es una experiencia personal.  
...
La meditación te impele a actuar.
La meditación te despierta.
La meditación es para todos.
...
En la meditación trabajas la constancia.
En la meditación cultivas la paciencia.


Y también…
Te vuelve a conectar a todo lo que creíste estar desconectado.
Te da clarividencia.
Te vuelve compasivo.
Te aleja del miedo.
Te acerca al amor.
MEDITAR EN MADRID...
MEDITAR EN EUROPA
MEDITAR EN TAILANDIA
MEDITAR EN PERÚ
http://quehagoaquienperu.blogspot.com.es/2011/08/meditar-en-lima.html


" La mente es muy difícil de percibir, extremadamente sutil, y vuela tras sus fantasías. El sabio la controla. Una mente controlada lleva a la felicidad"

Sobre la conciencia

"El problema duro de la conciencia" en la meditación


Desde el día 21  de agosto he estado sola. He limitado mis relaciones sociales expresamente, aunque no tanto como hubiera gustado, y me he dedicado a la práctica de la observación en mi vida diaria. Hacía mucho que deseaba estar sola, sin nada que hacer, y sin ninguna responsabilidad ni para hoy ni para mañana. Una oportunidad así no se presenta muchas veces y aprecio enormemente que la vida me ponga en una situación parecida.  Si nuestras capacidades sociales son enormes y no nos cansamos a lo largo de toda nuestra vida de profundizar en ellas, de desear relacionarnos y de disfrutar haciéndolo, ¿porqué rechazar la capacidad de auto observación, la cual es también una característica de nuestra especie? Si en todo parece existir su opuesto, aunque esto sea mera ilusión, ¿por qué no balancearnos a ambos lados de la raya?


Hace mucho tiempo que me interesa el tema de la “conciencia”, esto es así desde que empecé a meditar y de hecho, si empiezas en la práctica de la meditación de una maner,a constante y a leer libros sobre este sujeto, tarde o temprano llegarás como se denomina en neurociencia  a “el problema difícil de la conciencia” el cual consiste para los científicos básicamente, en saber en qué parte de nuestro cerebro se encuentra ésta, para que sirve y porque la tenemos.  Este tema es fascinante y los seres humanos creemos que somos diferentes y mejores que otras especies por poseerla, (aunque delfines, chimpancés y elefantes entre otros animales también tienen esta cualidad)
Es gracias a la conciencia que me reconozco como un ser humano y a los demás en tanto que a semejantes. La conciencia es la base de la creación del “yo” y del “tú”. Y en esta separación puedes encontrar el origen de todos nuestros males y padecimientos. Para mí la conciencia más que una virtud como la presuponemos es una aberración de la mente humana, un defecto,  una desviación genética de la naturaleza, algo que muestra  que hemos evolucionado erróneamente, o directamente algo que nos indica que no pertenecemos a este mundo. Pero no deja de ser increíble que poseamos  un órgano como el cerebro capaz de investigarse a sí mismo, que puede escribir sobre sí mismo y que es capaz de reconocerse como algo independiente de todo lo demás.

Hay cientos de teorías provenientes del ámbito de la filosofía, de la sicología, neurociencia, parapsicología, religiones y movimientos espirituales para explicar el “problema difícil de la conciencia”, pero lo más interesante y ¡también divertido! es investigar todo esto por ti mismo. Para ello, necesitas entrenar tu mente en la contemplación y en la meditación, y tener mucha paciencia.
 Existen gran cantidad de libros escritos sobre este tema, pero a mí los que más me interesan son los que indagan en la conciencia a través de la meditación. La neurociencia y la práctica del budismo tienen muchos puntos en común, de hecho la neurociencia investiga desde hace años las mentes de los grandes meditadores, entre ellos el Dalai Lama que también asiste y participa en conferencias dónde se debate acerca de cómo la práctica de la meditación puede modificar nuestro compartimientos y hacernos más compasivos. Tanto para la neurociencia como para el budismo, la construcción del “yo” es una ficción. En el budismo es un tema candente este de la conciencia por varios  motivos. Una de las enseñanzas fundamentales del budismo y otras religiones o filosofías orientales como el Tao, es el aprendizaje del no-yo. En el budismo se insiste en la no existencia de un yo inmutable y permanente separado de todo lo demás. La creencia que tengo de mi mismo y de lo que soy es vista por el  budismo como una ilusión, una falsa creencia de la mente y por supuesto, el origen de todo sufrimiento. La idea del yo conduce al apego y al deseo de posesión. Y un objetivo de la meditación es observar todo esto,  cómo surgen y desaparecen  sensaciones, emociones y pensamientos, ver como vienen y devienen sin cesar y como la suma de todo ello somos “nosotros”. Y hasta ahí la cosa es fácil de entender, pero el problema no tarde en surgir y no hay charla con un maestro de meditación, dónde no aparezca siempre la misma cuestión: ¿Entonces quién es quien observa mientras medito si no existe un “yo”? En la neurociencia existe un vacío explicativo entre las funciones objetivas que se producen en el cerebro (conexión de redes neuronales, neurotransmisores, partes del cerebro activas) y nuestra experiencia subjetiva (como interpreto el mundo, y lo que creo ser).  En estados de meditación profunda dónde ya no existen pensamientos, ni emociones ni imágenes, sólo percepciones “tú” desapareces llegando al estado de vacuidad. No hay nunca que pretender alcanzar esto, ni nada sobre lo que leas como la iluminación el nirvana ni ningún otro estado de la mente indefinido, creo que con observar sin juzgar lo que ocurre es suficiente para llegar a comprender. Todo lo que viene después es un tanto inexplicable  en el sentido literal de la palabra porque además no tiene importancia.

Observar el comportamiento de tu mente (¡pero quien es quien observa carajo!)  es divertido y lo puedes hacer en cualquier lugar y en cualquier momento, y constituye la más profunda investigación del cerebro humano que se puede hacer. Puedes saber mucho más de psicología observando tu cerebro durante unos meses, que en cinco años de carrera. Y lo bueno de los seres humanos, es que nuestro comportamiento es tan similar de unos a otros, que en todos los casos y en todas las excepciones, puedes extrapolar todo lo que veas en tu práctica al resto de la gente. Todo lo que siente una persona por muy extraño y perturbador que parezca ya lo han sentido antes cientos de miles de millones de seres humanos.
La conciencia sólo sirve para ponernos límites, no nos ayuda a ser más felices, nos separa de los demás y nos lleva a falsas creencias que nos hacen sufrir. Es porque poseemos conciencia que podemos llegar a pensar: “esto que me pasa no es normal” “nadie me entiende” “soy diferente” “estoy solo” “esto que siento nunca acabará” Se han abandonado prácticamente las teorías que dicen que la hemos desarrollado  por una cuestión de supervivencia. Es evidente. Veo un documental sobre animales y me resisto a creer que nosotros seamos más inteligentes que ellos. Veo como los ñus de la sabana africana, cada año en el mismo mes, comienzan su periodo migratorio que durará varios meses más en busca de “pastos más fértiles”. Te explican como llevan a cabo este proceso en grupo y como avanzan a pesar de los peligros, pues el instinto de supervivencia y el cobijo de la manda es más fuerte que el temor. ¿Porqué esos animales saben lo que tienen que hacer para sobrevivir y yo con mi “fabulosa” inteligencia humana ¿no lo sé?
Es gracias a que poseo conciencia que puedo escribir aquí sobre ella, pero francamente, si pudiera elegir entre escribir este post o saber hacía que pastos más fértiles debo dirigirme ahora, preferiría esto último. En el budismo se entiende que los renacimientos en animales son nacimientos inferiores y que sólo se puede llegar a la iluminación siendo un ser humano consciente. Difícil creer esto. Para mí los animales son seres muchos más “puros” que la especie a la que yo pertenezco, y a veces bromeo diciendo: ‘”por favor, en mi siguiente "renacimiento", lo que sea menos volver a ser un ser humano. Incluso una piedra del río sería mucho mejor que volver  a tener esta forma, que volver a ser un ser consciente, separado de mis semejantes.
¿Quién observa? Cuando intentas responder a esta cuestión siempre aparece estorbando la visión dualista del hombre: mente y cuerpo, cuerpo y espíritu, el alma y la materia. Todas las personas percibimos, creemos o sentimos de alguna manera e independientemente de nuestras creencias, que somos más que un cuerpo físico. Ninguno de nosotros sabría decir porqué, aunque si eres una persona religiosa, probablemente te agarres a alguna de las enseñanzas de tu religión para explicarlo.  Pero los que no lo somos estamos... jodidos,   creo que soy más que los átomos que me constituyen, pero no sabría decir porqué…
 He leído que hay investigaciones de personas que por determinados daños cerebrales han perdido la capacidad de concebir el mundo como dual (izquierda, derecha, bueno, malo, arriba y abajo) por lo tanto cabe esperar, como dice el budismo que la realidad es sólo una y que es nuestra mente quien la divide. Entender esto puede ser complicadísimo es difícil de explicar  a través de nuestro lenguaje y sólo se puede llegar a percibir verdaderamente en  la práctica de la observación. Tú no eres más que una serie de agregados te dirán los budista: Un montón de partes que juntas son interpretadas por un nuestro cerebro como algo continuo y permanente. Y sin embargo la idea de que yo soy una cosa y mis pensamientos y mi cuerpo otra parece  real, imposible de creer que cuando muera lo que yo creo que soy desaparezca por completo, ¿morirá quien observa cuando mi cuerpo se apague?
Es una característica de la conciencia humana el hacernos creer que lo que sentimos y experimentamos es único y que nadie lo ha sentido nunca así y esto es dramático.
Hay que observar esto. Debemos observar nuestros cerebros, nuestros procesos mentales mientras estos ocurren, no frenarlos ni reprimirlos, ni mucho menos evadirlos porque nos asusten. No debemos huir, ni entretenernos.Hay que observar que ocurre en tu cuerpo cuando respiras, cuando te emocionas, después de hablar con una determinada persona. Observa que te pide tu cerebro para comer, observa cuando aparece el miedo y percibe como se va. Pero observar no es sicoanalizarte, no es querer dar una respuesta a cosas que no entiendes  ti. No es rebuscar en traumas, ni explicaciones.No existe discurso en la observación, ni juicios acerca de lo que ves. Pero a medida que avanzas en esta práctica tu comportamiento se modifica, sin darte cuenta y vas dejando de creer que esta tristeza, este miedo o esta alegría “soy yo”. Podría hablar de tantos procesos mentales que he visto aparecer y desaparecer en estos días, procesos mentales repitiéndose una y otra vez, emociones opuestas en pocas horas. Y como acabas por sentirte bien con todo ello. Como tu mente empieza a entender el proceso de causas y consecuencias, de acción y reacción. Cada día de tu vida puedes sentarte y dedicar 15 minutos a ver que te ocurre porque creedme, siempre te ocurre algo que no has visto. Levantarte y meditar antes de empezar a hacer todo lo demás, es lo mejor que puedes hacer para saber qué clase de día tendrás. Te sorprenderá ver de qué manera tu mente puede estar ya alterada desde primera hora de la mañana. Puede estarlo tanto, que rechace la idea de pararse a verlo, entonces te sentarás a observar y a los tres minutos te levantarás. Pero eso es suficiente. Podrás medir tus reacciones ese día y ser ecuánime con ellas.
Porque no sentirte bien es malo, pero no saber que te sientes así, es mucho peor.
Y cuando te levantes y antes de empezar a hacer todo lo demás, puedas observar tu mente durante 30 minutos y veas tranquilidad, te sentirás tan bien conociendo el estado de tu mente, que eso es lo que querrás dar a toda la gente que pase por tu camino ese día.

Porque vivir es maravilloso, pero saber que vives, es mucho mejor.
Y para algo teníamos que ser seres conscientes.



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Mis experiecias en la meditación:

10 días de silencio
http://quehagoaquienelmundo.blogspot.com.es/2013/01/10-dias-de-retiro-entre-la-luz-y-las.html

15 días  en un moasterio budista
 http://quehagoaquienperu.blogspot.com.es/2012/06/vivir-en-un-monasterio-budista.html

Que es meditar y que no
 http://quehagoaquienperu.blogspot.com.es/2012/05/que-es-meditar-y-que-no.html

Artículos sobre la conciencia:

http://www.dailymotion.com/video/xbsw8d_meditacion-y-aprendizaje-richard-da_school

http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=1198229453310080172#template

http://pacotraver.wordpress.com/2010/03/24/el-problema-dificil-de-la-conciencia/

http://www.mindfulness-salud.org/novedades/richard-davidson-crea-el-centro-para-la-investigacion-de-mentes-saludables/

martes, 8 de enero de 2013

10 días meditando en retiro

Condiciones...

Te despierta la campana a las cuatro de la mañana. Nunca eres la primera en levantarse de las doce personas que duermen contigo, pero te levantas. Te esperan once horas de meditación sentada ese día y los diez que vendrán. Un desayuno a las seis y media de la mañana, y la comida a las once y media. Por ser el primer reitro que haces en esa técnica, podrás comer algo de fruta a las cinco de la tarde. A las nueve y media de la noche se apagarán las luces para domir si puedes. Deja tu móvil antes de entrar y cualquier aparato eléctronico que pueda distraerte, te lo devolverán al final. Guarda tu cuaderno y tu boli y si te gusta escribir, contén las ganas. Sólo verás a los hombre en la sala de meditación pero no les hablarás. Ni a ellos ni a tus compañeras, a las cuales observarás vagar a tu alrededor continuamente. Comerás y dormirás con ellas, sufrirás y recibirás los mismos rayos bajo el mismo el sol del mediodia, pero no está permitido que les hables. Noble silecnio. No mentirás. Ni harás daño a ningún ser vivo. Sois cien personas allí en condiciones de aislamiento, pero la única persona con quien se te permitirá tener un dialogo será contigo misma.

 Contarlo...

Hace tres años y medio cuando comencé a meditar, buscaba a menudo información que me orientara o me acercara a experiencias de gente que hacía lo mismo. En la web encontré interesantes cosas que me ayudaron a entender y a concretar aquello a lo que  me estaba acercando. Ahora yo deseo compartir mi retiro de meditación de diez días, como ya hiciera con mi experiencia en el Monasterio de Amaravati, pensando en que quizás puedan servir estas palabras a alguien que desee acercarse a la experiencia de hacer un retiro de varios días. He intentando resumir todo lo vivido pero me ha sido imposible dada la vastedad emocional y mental en la que me he visto inmersa durante el retiro. A decir verdad, para hacer justicia a la experiencia debería escribir un libro pues un artículo no puede recoger tantas y tantas sutilezas percibidas. Es por ello que la mitad de este post son fotos con las que he tratado de describir una parte de lo vivido.


Vivirlo...

DÍA 1/DÍA 2. 
Pensamiento lógico: ¿Qué es este lugar?
 dudas, incertidumbre, temor.


DÍA 3. 
Sentimiento de huida.Deseos de partir.Música.


DÍA 4/DÍA 5/
Afinamiento en la percepción de sensaciones corporales, 
empezamos siendo consciente de las sensaciones
 de la cabeza a los pies sin deternos en ninguna. 
Tranquilidad, paz.Música.

DÍA 6 
Crisis.Cansancio.
Dudas sobre si podré permanecer aquí.
Pensamientos conflictivos.Imágenes de terror.
Compasión hacía mí.

CADA DÍA. 
Somnolencia. Nos levantamos a las cuatro de la mañana. 
El principal impedimento en las sesiones de meditación ha sido el sueño.


                                                         CADA DÍA
Recuerdos, deseos, temores, felicidad, tristeza.
Paso de un estado alegre a otro más melancólico. 
Imágenes animadas, música.



DÍA 7/ DÍA 8
Percepción de sensaciones por todo el cuerpo.  
Ausencia de molestias físicas.  Sensación de perdida 
de los límites corporales. Paz. Bienestar físico.

 DÍA 9 
Consciencia. Alegría. Fín. Claridad. Contradicción.
 DÍA 10.
Amor. Gratitud 
  


Piensa por unos momentos en qué haces cuando te sientes mal. Qué haces en esos momentos de tristeza involuntaria y cómo entretienes esa melancolía que aparece asociada al tiempo. Piensa qué haces cuando no has dormido suficiente, cuando crees que sufres por amor y cuando estas enfadado. Me pregunto qué haces cuando sientes frustración por algo que no salió como querías. A quién llamas cuando estás enfermo.

Venga, dime qué haces tú cuando tienes ganas de llorar, cuando sientes angustia, y cuando el deseo no te deja dormir. Con quién compartes tu alegría, tu euforia y  el éxito de las metas alcanzadas. Cuál es el lugar al que escapas si tienes miedo.

Y ahora piensa, piensa qué harías si ya no tienes música con la que provocar el efecto contrario. Ya no hay tele, ni redes sociales, ni teléfonos ni el jodido whatsapp para preguntar que tal. Ya no hay boli ni papel para escribir tus emociones, ni calles para aturdirte entre la multitud. Si ya no hay acciones cotidianas en las que refugiarte.  Si no puedes escuchar los diálogos de la gente para olvidar el tuyo propio. Qué harías con tus pensamientos en 24 horas de silencio, durante diez días. Inmóvil. Que harías en diez días de "aislamiento" con tu inquietud.Dónde te esconderías si “esos” recuerdos aparecen. 

No más entretenimientos hacía los que huir. Sólo tú con todo ello, lo que crees que eres, lo que te gustaría ser, sueños , ensoñaciones, miedos, alegría, dolor, sensaciones, sólo con tu cuerpo, tus ticks, los pensamientos que te gustan y los que no, los recuerdos que aparecen cuando quieren y a los que haces aparecer. Levantarse a las cuatro de la mañana no es lo más duro. “El maestro” te dice al final: “acabáis de realizar una operación profunda en vuestras mentes y ni siquiera estáis curados”

Porque todo lo que crees que ha sido tu vida vuelve en esos diez días. Tu mente reaccionando y repitiendo. Tu cuerpo reaccionando y repitiendo. Ya no hay diversiones hacía las que huir. Es todo apareciendo  y desapareciendo. Y tú entrenando tu cerebro para no reaccionar y para conseguir percibir todas las sutilezas del incosciente. 10 días observándo, siéndo consciente de los cambios que se producen fuera y dentro de ti. La meditación vipassana es "ver" que es lo que ocurre justo cuando está ocurriendo. Para no reaccionar injustamente con miedo, apego, aversión, ni exagerado entusiasmo.


Y tantas cosas más que podría escribir, pero ya sabéis que: 

"En realidad, todas estas cosas que nos rodean se van, sencillamente, se van"

                                               (Dudjom Rimpoché)
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Ha sido:

Sorprendente: la manera en que mi mente repetía los mismos pensamientos y emociones cada día a la misma hora.
Divertido: Escuchar música en mi cabeza continuamente.
Estresante: No saber la naturaleza y procedencia de las sensaciones, sentimientos y pensamientos desagradables. No poder evitar que surjan.
Emocionante: No abandonar el retiro a pesar de la resistencia de mi mente y mi cuerpo.
Emotivo: Como mi cerebro ha traído toda mi vida de nuevo al presente.
Loable: El esfuerzo de mi mente por mantener el equilibrio y la cordura.
Maravilloso: El silencio y la quietud.
Duro: La somnolencia de cada día por tener que levantarme a las cuatro de la mañana.
Pacífico: La sensación que tienes cuando ya no hay pensamientos.
Invisible: Tu cuerpo cuando entras en profunda meditación.
Inevitable: Los sentimientos de amor y compasión no asociados a nada ni a nadie.
Imprevisible: La posibilidad de adivinar como me iba a sentir o que es lo que iba a aparecer en mi mente cada día.
Impermanente: Todas las sensaciones cambiando.

* El tipo de meditación que practico se llama Vipassana, y es una técnica de tradición budista. Esta técnica se basa en la atención y la observación de todo lo que experimentamos en el momento presente, tanto de los factores internos: sensaciones, emociones, pensamientos, como externos: ruidos, olores, imágenes... Sin juzgarlos, ni desearlos, ni rechazalos.

Lugares en los que he hecho retiros y que recomiendo:

http://dhammasati.org/
http://www.amaravati.org/
http://www.neru.dhamma.org/index.php?L=4
http://www.dhammagroupbrussels.be/

Otras cosas que escribí sobre este tema...
http://quehagoaquienperu.blogspot.com.es/2012/06/vivir-en-un-monasterio-budista.html
http://quehagoaquienperu.blogspot.com.es/2012/05/que-es-meditar-y-que-no.html